Los
llamados procesos de apoyo siempre han estado en un “segundo plano”
dentro de los Sistemas de Gestión. Sin embargo su importancia dentro de los
actuales sistemas de Calidad ha ido ganando “enteros” en la medida que su
correcta gestión, control y optimización se ha convertido en un fuerte activo
estratégico para cualquier organización.
Los
propios consultores
en nuestros trabajos de implementación, formación y apoyo a nuestros
clientes damos prioridad al estudio de los procesos y variables de los
considerados procesos principales que son considerados como el “corazón”
de la organización. La correcta gestión de los apartados relacionados con el
área comercial, la prestación de servicio (en
todas sus variantes y dependiendo si la organización fabrica o se trata de una
empresa de servicios) así como todo el proceso de venta y atención
post-venta* es considerada como una pieza fundamental para la correcta eficacia
del trabajo efectuado.
Observación*. Este apartado todavía deja mucho que desear en
bastantes entidades donde una vez efectuada la venta se olvidan del cliente.
Sin
embargo, y gracias en gran medida a las dinámicas de gestión por procesos (con más de 20 años a sus espaldas) y a
la aplicación de la gestión de riesgos (algo
más moderna) los procesos considerados de apoyo han ido
“ganando terreno” en relevancia en las empresas y especialmente aquellas que
cuentan con algún sistema de gestión, especialmente la ISO 9001.
En
el primer caso la participación de varias áreas de la empresa en cada proceso
de trabajo, en muchos casos apoyando el trabajo reseñado en el proceso
analizado “ha concedido” una mayor “globalidad” al proceso y un mayor
conocimiento del mismo por más personas de la organización que tienen que estar
implicadas en su correcta ejecución. Esta dinámica ha conllevado que procesos
“secundarios” como la capacitación del personal o la gestión de las
aplicaciones informáticas y la información necesaria se conviertan en puntos
necesarios a cubrir para el correcto desarrollo del proceso principal.
Por
su parte la “irrupción del análisis basado en riesgos” ha conferido a los
sistemas de una mayor profundidad en sus análisis dando como consecuencia la priorización
de las actuaciones de las organizaciones en aquellos puntos con mayor
relevancia en relación a la gestión y la estrategia empresarial. El estudio de debilidades y amenazas ha conllevado a muchas entidades a mejorar su gestión de
recursos humanos, sus secuencias de formación y capacitación y a organizar
planes de actualización de equipos para evitar problemas futuros.
La
consideración de los procesos de apoyo puede variar dependiendo de cada
entidad, consultor, mercado, etc., sin embargo, en líneas generales, se suelen
considerar los siguientes: Gestión de compras/proveedores, Gestión de Recursos
Humanos, Gestión de Infraestructura y Gestión Documental.
Gestión de
Proveedores
El
control de proveedores
puede tratarse del proceso que más varía en función de la organización y del
sector empresarial. En no pocas empresas se considera dentro de los procesos
principales de la entidad al entenderse que la correcta gestión de la materia
prima condiciona en gran medida el proceso de producción correspondiente y que
los proveedores asociados son de carácter estratégico para el
desarrollo de los trabajos.
También
debemos considerar que el control y valoración de los llamados subcontratistas
“impacta” de lleno en la prestación de servicio y suele considerarse más como
un subproceso asociado a esta que como gestión de proveedores.
Este
punto también ha vivido una evolución en los últimos años por un lado como
consecuencia de la fuerte informatización de los sistemas de información de las
empresas y por ende de los sistemas de calidad y la necesidad de incluir todos
los proveedores de “carácter informático” en los sistemas y por otro lado la
fuerte “explosión” formativa y de capacitación requerida (y llevada a cabo) por muchas organizaciones la cual en la mayoría
de los casos se lleva a cabo por colaboradores.
Por
otro lado los sistemas han comenzado a considerar como relevantes a los
proveedores de servicios que muchas organizaciones hasta hace pocos años no
tenían por importantes para sus sistemas de gestión.
Por
último cabe reseñar que con la última revisión de la norma 9001 y la
necesidad de la consideración de los requisitos de las partes interesadas los
proveedores (en sus diferentes vertientes)
se han postulado junto con el personal como uno de los actores más relevantes y
tenidos en cuenta en los análisis efectuados por las entidades.
Gestión de Recursos
Humanos
Considerado
como uno de los procesos que más evolución ha tendido en los últimos años, la gestión adecuada del personal de la organización se ha convertido en
la piedra
angular y fuente del óptimo desarrollo y desempeño de las empresas.
Tras
el enfoque al cliente defendido por muchas organizaciones hasta la fecha está
comenzando (o ha comenzado ya) la
consideración del personal de la empresa como un activo vital para el desarrollo de cualquier estrategia
empresarial y el cumplimiento de los objetivos planteados.
La
participación del personal, al menos hasta el nivel de responsables de
departamento o área, es ya una realidad en los Sistemas de Gestión y sus
opiniones y necesidades están siendo tenidas en cuenta (o deberían) en los ciclos de mejora continua y en la programación de las
acciones correspondientes.
El
mayor desarrollo de organizaciones horizontales y la necesidad de trabajar más en modelos tipo trébol
ha concedido a los trabajadores un mayor grado de autonomía y responsabilidad
en el desarrollo de sus actividades y ha demandado por parte de los líderes
de las organizaciones una mayor inversión en formación y capacitación de sus
plantillas. El control de estos puntos así como la correcta definición de los
perfiles de puesto y el correcto registro de la formación llevada cabo se
mantienen como requisitos de los actuales Sistemas de Calidad.
A
igual que en apartado de proveedores los empleados de la organización se han
constituido en los actuales sistemas de gestión como una de las partes
interesadas más relevantes en el desarrollo de la calidad y sus requerimientos
y opiniones han pasado a considerarse una pieza clave en desarrollo de
cualquier estrategia empresarial, siendo en muchas ocasiones la principal
fuente de mejora y detección de sistemáticas de trabajo más eficientes así como un punto
de partida para procesos de innovación interna.
Gestión de la
Infraestructura
Se
trata de un proceso bastante desarrollado en las empresas de producción donde
el desarrollo de programas preventivos de sus equipos se considera un pilar
importante para el desempeño correcto del flujo de trabajo*.
Observación*. En este tipo de organizaciones los proveedores de
mantenimiento suelen ser considerados como proveedores estratégicos pues una
avería de una máquina puede suponer pérdidas muy importantes para la
organización.
En las
últimas décadas y como consecuencia de la “ampliación” de los sistemas de
gestión a las llamadas empresas de servicios, han cobrado especial relevancia
tanto la gestión y control de los vehículos como todos los aspectos
relacionados con la operativa digital desde la inicial gestión de los
equipos informáticos al desarrollo y control de las aplicaciones y sistemas
informáticos así como de la información relacionada.
La última etapa de este
desarrollo se sitúa en el control de las páginas web y redes sociales de las
organizaciones (aspecto también muy
vinculado con proveedores o colaboradores específicos).
En
todos los aspectos la necesidad de tener dentro de la entidad una
infraestructura adecuada y que cubra las necesidades de la empresa se ha
convertido en una condición necesaria para la pervivencia de la organización en
el mercado.
Este
punto mantiene el control tanto de las actuaciones preventivas como de las
acciones correctivas y control y
resolución de averías, cobrando especial relevancia en los últimos años las
llamadas “actuaciones predictivas” amparadas por el mayor desarrollo del
análisis de los datos y los controles de los históricos en las empresas.
Gestión Documental
Considerada
como la “cuarta pata” de los procesos de apoyo, curiosamente suele ser el
primero de los procesos que se desarrolla en los trabajos de consultoría con
objeto de determinar la dinámica de identificación y control de la
documentación a generar.
Puede
considerarse como uno de los procesos donde más potente han sido las
modificaciones como consecuencia de alto grado de informatización en los
últimos años, aunque las dinámicas de control de la información documentada
apenas han cambiado en los últimos 20 años: identificación, acceso, archivo,
control de cambios, etc.
Tras
el 2015 en teoría quedó superada la distinción entre procedimientos y registros
del sistema de gestión aunque en la práctica se mantiene por la clara
distinción entre ambos conceptos. También se mantiene la diferencia entre
documentación externa e interna.
Actualmente
la mayoría de las empresas han evolucionado a un modelo mixto de
documentación manteniéndose algunos registros en papel y gestionando gran parte
de la información en soporte informático dependiendo del grado de
implementación de las soluciones informáticas y aplicaciones en la
organización.
También
debe reseñarse el papel que comienza a desempeñar la información y su acceso en
las entidades como punto de partida para conseguir ventajas competitivas: se
comienza a aplicar el axioma “el
conocimiento es poder”. Como prueba de ello, los sistemas de gestión de calidad
en las empresas empiezan a convertirse en “sumideros de información” que además
es analizada, cuestionada y aprovechada mediante los correspondientes análisis
de datos donde los indicadores de proceso (o KPIs) cobran especial relevancia.
Existen
muchas organizaciones que han considerado como línea estratégica reforzar y
fortalecer el conjunto de sus procesos internos y dentro de esta dinámica la
mejora de sus actividades de capacitación, la actualización de su
infraestructura, la optimización del control y uso de la información y la
integración y control de sus proveedores ocupan un lugar reseñado. Esta gestión “desde dentro” no olvida el entorno que rodea a la empresa que continúa
siendo analizado y actualizado periódicamente sin embargo, pone el foco en la
preparación de la entidad y sus integrantes para hacer frente a los actuales tiempos de cambio.
“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, nos
cambiaron las preguntas.”
Mario Benedetti, escritor, poeta, dramaturgo y periodista uruguayo.
Autor. J. Daniel Blanco