lunes, 12 de enero de 2026

IA en Gestión de Calidad: 3 herramientas que ya están haciendo el "trabajo sucio" por ti

¿Recuerdas cuando pasabas el 60% de tu jornada laboral persiguiendo firmas, redactando procedimientos que nadie leía o rellenando Hojas de Cálculo de indicadores que solo se miraban el día antes de la auditoría? Si estás leyendo esto, sabrás que ese modelo de "gestor de papeles" ha muerto oficialmente.


La gestión de la calidad ha dado un salto cuántico. Ya no hablamos de si la
Inteligencia Artificial (IA) llegará a nuestro departamento; hablamos de cómo la estamos usando para que el Sistema de Gestión de Calidad (SGC) deje de ser una carga y se convierta, por fin, en el motor de eficiencia que siempre prometió la ISO 9001.



En este artículo, vamos a desgranar las tres herramientas (y conceptos) de IA que están eliminando la burocracia técnica, permitiéndote centrarte en lo que realmente importa: la estrategia y la mejora continua.


El contexto: ¿Por qué la IA es el mejor aliado del Responsable de Calidad?

Antes de entrar en las herramientas, hagamos una breve parada técnica. Actualmente, la Calidad 4.0 ya no es un término de marketing. Con la reciente actualización de las normas ISO y la consolidación de la ISO 42001 (el estándar para sistemas de gestión de IA), la tecnología se ha integrado en el ADN de los procesos.

El gran problema histórico de la calidad ha sido la fricción. Fricción para documentar, para analizar datos y para corregir desviaciones. La IA elimina esa fricción actuando como un "copiloto" incansable.


1. IA Generativa para la Gestión Documental: Adiós al síndrome de la hoja en blanco

El "trabajo sucio" por excelencia en calidad es redactar procedimientos, instrucciones de trabajo y manuales. Tradicionalmente, esto implicaba horas frente al ordenador intentando que un proceso complejo sonara sencillo y cumpliera con la norma.

 

¿Cómo funciona en un futuro próximo?

Hoy utilizamos modelos de lenguaje (LLM) entrenados específicamente con el contexto de nuestra empresa y los requisitos de la ISO 9001:2026. La herramienta: Agentes de IA integrados en el QMS (Quality Management System). Lo que hace por ti:

 

·    Redacción automática: Le das los puntos clave de un proceso (o grabas una nota de voz explicando cómo se hace una tarea) y la IA genera el procedimiento estructurado, con el formato de la empresa y verificando que cumple con los puntos de control obligatorios.

·        Simplificación de lenguaje: ¿Tienes un manual denso que nadie entiende? La IA lo reescribe para diferentes niveles de la organización, creando guías rápidas para planta o infografías automáticas.

·       Control de cambios inteligente: La IA analiza si un cambio en el Procedimiento de Compras afecta colateralmente al de Evaluación de Proveedores y te sugiere la actualización automática para evitar incoherencias.

 

El valor para el SEO y el Negocio

Desde el punto de vista de eficiencia, esto reduce el tiempo de creación documental en un 70%. El "copywriting" aquí es clave: ya no escribimos para el auditor, escribimos para que el operario entienda y no cometa errores.


2. Analítica Predictiva: El fin de la gestión reactiva

Si algo nos ha enseñado la gestión de la calidad es que "lo que no se mide, no se puede mejorar". Pero el problema  hasta la fecha era que siempre medíamos el pasado. Analizábamos las desviaciones cuando el producto o servicio ya estaba defectuoso o se había prestado incorrectamente o el cliente ya se había quejado.


El cambio a la "Calidad Predictiva"

La IA ha convertido nuestros datos históricos en una bola de cristal. Gracias a herramientas de Machine Learning, el sistema de gestión ya no solo reporta lo que pasó, sino que nos avisa de lo que va a pasar.

La herramienta: Cuadros de mando predictivos (Power BI con IA avanzada o módulos de IA en el ERP). Lo que hace por ti:

 

·    Detección temprana de derivas: El sistema analiza las variables de proceso (temperatura, velocidad, tiempos) y detecta patrones sutiles que preceden a un fallo. Te envía una alerta al móvil: "Hay un 85% de probabilidad de que el lote de la tarde salga fuera de tolerancia si no ajustas la presión ahora".

·      Priorización de auditorías: En lugar de auditar todos los procesos por igual, la IA analiza qué áreas tienen mayor riesgo basándose en rotación de personal, incidencias recientes y cambios de proveedores. Auditas donde realmente hace falta.

·    Análisis de tendencias de No Conformidades: Cruza datos que un humano tardaría semanas en relacionar. Por ejemplo, descubre que las reclamaciones aumentan siempre que se utiliza una materia prima específica combinada con un turno de trabajo determinado.


Reflexión de Daniel Blanco: La calidad predictiva no sustituye el criterio del experto, pero le da los "superpoderes" necesarios para actuar antes de que el coste de la no-calidad se dispare.


3. Visión Artificial y Auditorías en Tiempo Real

El tercer "trabajo sucio" es la inspección visual tediosa y el control de registros en planta. Aquí es donde el hardware y la IA se dan la mano.

La inspección que nunca parpadea

La visión artificial ha dejado de ser una tecnología costosa solo para grandes automotrices. En la actualidad, cámaras económicas con modelos de visión integrados supervisan líneas de producción, almacenes y hasta el cumplimiento de normas de seguridad (EPIs).

La herramienta: Cámaras de inspección inteligente con protocolos de comunicación industrial. Lo que hace por ti:


·      Control de calidad 100%: Ya no inspeccionamos muestras aleatorias. La IA revisa el 100% de la producción en tiempo real, detectando defectos estéticos, de etiquetado o de ensamblaje que el ojo humano pasaría por alto debido a la fatiga.

·        Evidencia objetiva para auditorías: Olvídate de discutir con producción sobre si algo estaba bien o mal. El sistema guarda una imagen o clip de vídeo de cada unidad inspeccionada, creando un registro de trazabilidad imbatible.

·       Auditorías 5S automáticas: Cámaras que analizan el orden y limpieza de un área y generan un score diario sin que el Responsable de Calidad tenga que pasar con una libreta.

 

El impacto en la Norma ISO 9001 (Versión 2026)

Es vital entender que estas herramientas no son "juguetes" tecnológicos; son la respuesta a los nuevos requisitos normativos. La nueva ISO 9001 pone un énfasis brutal en la Gestión del Conocimiento (Capítulo 7.1.6) y en la Evidencia Basada en el Desempeño.

El empleo de la IA te permirirá:


1.   Demostrar el pensamiento basado en riesgos: Ya no es una tabla de Excel estática que actualizas una vez al año. Es un análisis dinámico y vivo.

2.    Mejorar la satisfacción del cliente: Al reducir errores y tiempos de respuesta, el indicador de satisfacción sube orgánicamente.

3.  Liderazgo y Compromiso: Un Responsable de Calidad que libera a su equipo de tareas monótonas gracias a la tecnología está ejerciendo un liderazgo real, no administrativo.


¿Cómo empezar sin morir en el intento? (Tu hoja de ruta para las próximas semanas)

Si estás pensando: "Todo esto suena genial, pero mi empresa sigue usando papel", no te agobies. La transformación no es un interruptor, es un proceso. Aquí tienes tres pasos prácticos:

Paso 1: Identifica tu "cuello de botella" de datos

Busca esa tarea que odias hacer porque es repetitiva y consume tiempo. ¿Es la revisión de informes de proveedores? ¿Es la redacción de actas de reunión? Empieza por ahí. Prueba herramientas sencillas de IA generativa para estructurar esa información.

Paso 2: Limpia tus datos (Data Cleaning)

La IA es tan buena como los datos que recibe. Si tus registros actuales son un caos, la IA solo automatizará el caos. Empieza a estandarizar cómo recoges la información hoy para que la IA de mañana pueda entenderla.

Paso 3: Fomenta la "Cultura Digital"

Habla con tu equipo. Explícales que la IA no viene a quitarles el puesto, sino a quitarles el "trabajo sucio". Un técnico de calidad que sabe usar IA vale por tres que no saben, y además, vive mucho más tranquilo.

 

Conclusión: El futuro de la calidad es humano, potenciado por máquinas

Siempre he defendido que la calidad no va de normas, sino de personas haciendo las cosas bien para clientes que lo valoran. La Inteligencia Artificial es simplemente el martillo más sofisticado que hemos tenido nunca para construir esa realidad.

En un futuro próximo, el éxito de un Sistema de Gestión de Calidad no se mide por el grosor de su documentación, sino por la capacidad del sistema para aprender, predecir y adaptarse.

El trabajo sucio ya tiene quien lo haga. ¿Vas a aprovechar ese tiempo extra para hacer verdadera estrategia de calidad?.  ¡La calidad no descansa, pero ahora puede ser mucho más inteligente!


"La ciencia de hoy es la tecnología del mañana", Eward Teller, físico nuclear de origen húngaro (siglo XX).

Autor: Daniel Blanco


 

 


martes, 30 de diciembre de 2025

El futuro de la gestión de calidad en las pequeñas y medianas empresas (PYMES)

La gestión de calidad ha sido tradicionalmente asociada con grandes empresas, donde los recursos y la estructura permiten implementar sistemas robustos y certificados. Sin embargo, el futuro apunta a que las pequeñas y medianas empresas (PYMES) deberán asumir un rol protagonista en la transformación de la calidad, no solo como requisito normativo, sino como estrategia competitiva. En un entorno marcado por la digitalización, la globalización y la creciente exigencia de los clientes, la calidad se convierte en un factor diferenciador clave.



Este artículo se exploran los principales retos y oportunidades que enfrentarán las PYMES en los próximos años, y cómo pueden prepararse para integrar la gestión de calidad como motor de innovación, eficiencia y confianza.




Retos principales para las PYMES en la gestión de calidad

Dentro de este apartado aparecen como relevantes los siguientes:

Limitación de recursos, ya que muchas pequeñas y medianas empresas carecen de presupuesto para implementar sistemas de gestión de calidad certificados bajo parámetros 9001 (recursos financieros), no tienen personal especializado en calidad lo que obliga a los responsables a asumir múltiples funciones y diluye la atención en la mejora continua (recursos humanos) y la necesidad en muchas ocasiones de invertir en aplicativos para la gestión, automatización de proceso o herramientas de análisis siendo un factor limitante (recursos tecnológicos).

Adaptación a la digitalización. La transformación digital exige que las PYMES integren sistemas de gestión basados en datos. El reto, en este punto, está en migrar los procesos manuales a plataformas digitales, garantizar la seguridad de la información y la trazabilidad de la información y adoptar tecnologías como inteligencia artificial o análisis de big data para garantizar la transparencia y la toma de decisiones.

Mayor exigencia normativa. Los mercados tanto nacionales como internacionales demandan estándares cada vez más estrictos en calidad, seguridad y sostenibilidad. Las pequeñas y medianas empresas deben cumplir con las regulaciones locales, nacionales e internacionales, gestionar revisiones o auditorías externas con recursos limitados y adaptarse a las normas sectoriales que les aplican.

Cultura organizacional. La calidad no puede ser vista como un departamento aislado e independiente, sino como una filosofía de trabajo de carácter transversal. El reto en este punto está en superar la resistencia al cambio por parte de la propia organización, formar y desarrollar equipos en metodologías de mejora continua e integrar la calidad en la estrategia empresarial de la organización y no únicamente en su operativa de trabajo.

Competencia global. Las pequeñas y medianas empresas compiten con las grandes que ya cuentan con sistemas de gestión de calidad consolidados lo que las obliga a diferenciarse por flexibilidad y cercanía a sus clientes, garantizar estándares de calidad comparables a los registrados por las grandes empresas e innovar en productos y servicios para mantener su relevancia.


Oportunidades para las PYMES en la gestión de calidad

Se consideran para las pequeñas y medianas empresas se tienen las siguientes opciones:

La Digitalización como palanca de Calidad. La adopción de herramientas digitales ofrece oportunidades para automatizar procesos de control y seguimiento, implementar indicadores de proceso para la medición del desempeño y usar plataformas colaborativas que integren proveedores y clientes en la cadena de valor.

La Certificación como ventaja competitiva. Aunque relativamente costosas, las certificaciones internacionales pueden abrir puertas a nuevos mercados. Las pequeñas y medianas empresas que logren certificarse pueden acceder a contratos de grandes empresas y administraciones públicas, mejorar su reputación y credibilidad en su sector y se posicionan con diferenciación frente a sus competidores directos sin certificación.

Implementación de una cultura de mejora continua. En este punto la ventaja de las pequeñas y medianas empresas radica en ser más ágiles que las grandes entidades lo que les permite implementar los cambios necesarios de un modo más rápido, el fomentar una cultura más participativa por parte de sus trabajadores y adaptarse con mayor flexibilidad a las demandas del mercado.

Innovación y sostenibilidad. Ambos aspectos se encuentran cada vez más interrelacionados. El primer punto queda garantizado con la aplicación de mejoras progresivas que redundan en la eficacia de los diferentes procesos de la organización. Por su parte la calidad en el futuro estará ligada a la sostenibilidad para la cual las organizaciones pueden incorporar prácticas de economía circular, ejecutar actuaciones para reducir desperdicios y optimizar recursos y posicionarse como empresas responsables lo que puede atraer a clientes conscientes e inversores.

Generación de alianzas estratégicas. La colaboración entre pequeñas y medianas empresas puede generar transferencias en conocimientos en gestión de calidad, facilitar el acceso a tecnologías más avanzadas e integraciones en cadenas de suministros globales.


Tendencias futuras en la gestión de calidad para PYMES

El futuro de la calidad estará marcado por el uso de análisis de datos para detectar desviaciones, la predicción de fallo antes de su ocurrencia y la personalización de productos y servicios teniendo en cuenta las preferencias de los clientes.

La calidad dejará está dejando de ser un requisito operativo para convertirse en un pilar estratégico de las organizaciones al estar directamente relacionada con la rentabilidad y fidelización de los clientes, encontrarse vinculada a la innovación y al desarrollo de nuevos modelos de negocio y comenzar a ser evaluada como un activo intangible que aporta valor a la marca de la pequeña y mediana empresa.

La gestión de calidad deberá enfocarse en metodologías ágiles que sean iterativas y flexibles, que esté orientada a resultados rápidos y medibles y sea capaz de adaptarse a entornos cambiantes sin perder todo su rigor.

Por otro lado, tanto la presión social como la evolución del marco regulatorio nos llevará a que la calidad se mida también en términos de impacto ambiental y social por lo que su desarrollo irá acompañado de la consecución por parte de las organizaciones de certificaciones “verdes” y de “responsabilidad social”, conllevará al implementación de indicadores relacionados con la huella de carbono y la eficiencia energética y precisará de garantizar la transparencia en la cadena de suministro.

Como último punto la inteligencia artificial permitirá a las empresas automatizar algunos de sus proceso repetitivos, facilitar el análisis de volúmenes de información y la identificación de patrones y la generación de informes predictivos que anticipen riesgos y favorezcan la adopción temprana de actuaciones preventivas.


Estrategias recomendadas para las PYMES

De cara a implementar un Sistema de Gestión de Calidad en una pequeña y mediana empresa se recomienda adoptar un enfoque gradual comenzando con un sistema básico que pueda ir evolucionando hacia certificaciones internacionales. Por otro lado, se debe adoptar políticas de inversión en formación y capacitación al personal en metodologías de calidad y fomentando una cultura de calidad integrando la misma en la misión y la visión de la empresa.

Otro aspecto relevante es intentar digitalizar los procesos clave de la entidad priorizando áreas críticas como atención al cliente y control de proveedores y establecer indicadores claros de medición en relación a los procesos relevantes de la organización.

Por último se debe fomentar la búsqueda de alianzas mediante la colaboración con asociaciones empresariales, cámaras de comercio y entidades sectoriales de cara a compartir mejores prácticas. 


Conclusión

El futuro de la gestión de calidad en las pequeñas y medianas empresas no será opcional, sino indispensable. Los retos de recursos, digitalización y competencia global son evidentes, pero las oportunidades de innovación, sostenibilidad y diferenciación son aún mayores. Las PYMES que logren integrar la calidad como parte de su estrategia empresarial estarán mejor posicionadas para crecer, competir y generar confianza en un mercado cada vez más exigente.

La clave estará en transformar la calidad de un requisito técnico a un motor estratégico, capaz de impulsar la rentabilidad, la innovación y la sostenibilidad. En este escenario, las PYMES no solo sobrevivirán, sino que podrán convertirse en referentes de excelencia y agilidad en sus sectores.


“La calidad es generalmente transparente cuando está presente, pero se reconoce fácilmente en su ausencia”. Alan Gillies, académico especializado en la gestión de información y estadística aplicada británico.


Autor. J. Daniel Blanco




 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Los Controles Internos Financieros como Pilar de la Gestión de Calidad

Por Armando Balbín, CPA

Introducción

En toda organización que aspire a la excelencia, la calidad no puede limitarse únicamente a los procesos productivos o de servicios. La calidad de la información financiera es también un componente esencial de la gestión, ya que sin datos confiables ninguna decisión empresarial puede ser verdaderamente sólida. Como auditor externo de estados financieros, he comprobado que los controles internos financieros son mucho más que una exigencia contable: son una herramienta de gestión que fortalece la transparencia, la eficiencia y la calidad global de una empresa.




Control Interno Financiero y Sistema de Gestión de la Calidad. Un control interno financiero consiste en el conjunto de políticas y procedimientos diseñados para proteger los activos, garantizar la razonabilidad de los estados financieros y asegurar el cumplimiento de las leyes aplicables. Por su arte, un Sistema de Gestión de la Calidad (SGC) busca mejorar continuamente los procesos, reducir errores y aumentar la satisfacción del cliente.

Aunque surgen de campos distintos, ambos comparten principios fundamentales:


·        Documentación clara y verificable.

·        Definición de responsabilidades.

·        Supervisión y aprobación.

·        Mejora continua basada en la evidencia.


Cuando estos sistemas se integran, la organización alcanza un nivel superior de coherencia y control.

 

Interrelación entre la Calidad y el Control Financiero

La gestión de calidad depende de información exacta, oportuna y verificable. El control interno financiero proporciona esa base de confianza, porque asegura que los registros contables reflejen la realidad económica de la empresa.


-      Sistema de Gestión de la Calidad.

-      Control Interno Financiero.

-      Procedimientos documentados.

-      Políticas contables escritas.

-      Control de procesos.

-      Segregación de funciones.

-      Registros de no conformidades.

-      Registros de errores contables y conciliaciones.

-      Auditoría de Calidad.

-      Auditoría financiera interna o externa

-      Mejora continua.

-      Revisión periódica de políticas contables.


Esta relación demuestra que la calidad organizacional y la calidad financiera son inseparables: no se puede hablar de excelencia operativa si los informes financieros son inexactos, ni de información confiable si los procesos carecen de disciplina y control.


Ejemplo práctico: “Quién Hace Qué”

Durante mis años como auditor externo en la ciudad de Nueva York, diseñé una hoja de trabajo que titulé “Who Does What” (en español, “Quién Hace Qué”). El propósito era identificar, en una sola página, todas las funciones clave de la empresa, señalando quién ejecuta cada tarea, quién la revisa y quién la aprueba.

Este simple formato permitía visualizar:


-      Dónde existían funciones duplicadas o conflictos de interés.

-      Qué tareas carecían de supervisión o control independiente.

-      Y si los procedimientos contaban con la aprobación final de un responsable autorizado.


Con el tiempo comprobé que esta herramienta no solo fortalecía los controles internos financieros, sino que también se convertía en un instrumento de gestión de calidad. Definir claramente quién hace qué fomentaba la responsabilidad individual, la trazabilidad de cada proceso y la transparencia en los resultados, tres principios esenciales tanto para la contabilidad como para la gestión de calidad.

 


Beneficios de Integrar la Calidad con el Control Financiero

Una empresa que armoniza sus controles financieros con su sistema de calidad obtiene ventajas concretas:


-      Mayor confiabilidad en la información utilizada para la toma de decisiones.

-      Reducción de riesgos de errores materiales o fraudes.

-      Cultura organizacional más responsable y participativa.

-      Confianza reforzada ante inversionistas, auditores, entes reguladores y clientes.


Ambos sistemas se retroalimentan: la calidad proporciona disciplina y orden a los procesos contables, mientras que el control interno financiero aporta medición, evidencia y trazabilidad a la gestión de calidad.


Conclusión

La verdadera calidad empresarial no se limita al producto o servicio que llega al cliente; también debe reflejarse en la solidez de la información financiera que la respalda. Integrar los controles internos financieros dentro del sistema de gestión de la calidad permite lograr una organización más confiable, eficiente y sostenible.


“La claridad sobre quién hace qué no solo evita errores, sino que también crea una cultura de orden y responsabilidad: el verdadero fundamento de la calidad empresarial.”


Nota*. Este artículo ha sido escrito por un buen compañero Armando Balbín y vincula claramente la gestión de la calidad con el control financiero en las organizaciones, siendo ambos aspectos como dos caras de la misma moneda. En muchas ocasiones los consultores de calidad "olvidamos" este enfoque en nuestro trabajo cuando constituye una pieza fundamental de cualquier empresa. Mi enorme agradecimiento por su colaboración en este blog y un fuerte abrazo en la distancia.