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viernes, 19 de febrero de 2016

La Compatibilidad Estratégica



La Compatibilidad Estratégica
La Compatibilidad Estratégica se trata de un concepto introducido por Michael Porter y que hace referencia a la necesidad de consistencia interna de los procesos y actividades de una empresa que se ven condicionados e influenciados cuando se implanta una determinada estrategia en la organización (M. E. Porter “What is Strategy?, 1996).

El desarrollo de cualquier estrategia empresarial, sea cual sea, obliga a las entidades a orientar sus actividades y recursos con el fin de alcanzar los objetivos propuestos*. El conjunto de procesos que conforman la entidad deberán coordinarse para lo cual un buen sistema de gestión es indispensable.

*Nota. Desde este “prisma” es posible la descripción de la estrategia como un conjunto detallado de objetivos e iniciativas.


La “búsqueda” de la compatibilidad estratégica obliga a que los recursos de la entidad “alimenten” los diferentes procesos de la organización (como impulsores internos) estén alineados con los resultados financieros y los requisitos deseados de los clientes. De este modo se pueden considerar los siguientes “factores”:

1. Los recursos. Engloban desde recursos humanos hasta económicos pasando por la infraestructura y tecnología necesaria e incluyendo la “red de conocimiento de la empresa”. Se sitúan como el “pilar básico” y “motor” del trabajo desarrollado por toda la empresa.

2.     Los procesos. Concepto “pescado” de la calidad que asume la correspondiente gestión de las organizaciones considerando “bloques” definidos de actividades con unas entradas, operaciones y salidas definidas que a su vez vienen condicionadas y condicionan procesos precedentes y posteriores. El proceso supera muchas veces las barreras departamentales y obliga a la interacción entre las diversas áreas de la empresa.

3.  Los resultados financieros. Factor relevante para cualquier organización de carácter privado y que en última instancia es el sensor del funcionamiento y eficiencia de la empresa. La relación de los datos económicos y su relación con otras variables internas de la organización es básico para comprobar la evolución de la organización.

4.   Requisitos del cliente. En última instancia el cliente es el último juez de nuestro trabajo, siendo el que determina con su compra y/o satisfacción si nuestro producto o servicio cubre sus necesidades y expectativas. En muchas ocasiones su opinión y evolución marcan el diseño y desarrollo de los procesos internos de nuestra organización y determinan los cambios evolutivos que la organización afronta.


Estos cuatro puntos han sido detallados en profundidad mediante los Mapas Estratégicos y muestran un modo claro los diversos mecanismos para la identificación y control del alineamiento internos de los procesos, las personas, la tecnología con la propuesta de valor para los clientes y con los objetivos de la Dirección.

Se puede añadir un último punto a tener en cuenta que es la actuación de nuestros competidores. Siendo sinceros el comportamiento de la competencia determina en muchas ocasiones nuestro modo de actuar en un determinado mercado obligándonos en no pocas situaciones a desarrollar una u otra línea estratégica.

Por otro lado podemos considerar un marco de gestión simple para la ejecución de la estrategia y conseguir la compatibilidad deseada,  su integración en el bucle clásico de gestión: planificar, hacer, verificar y actuar (es decir el ciclo de mejora continua o de Deming), mediante el cual se determinaría:

-   La estrategia y su diseño como punto central y relevante del sistema de gestión en coordinación con la calidad.
-       La identificación del alineamiento estratégico como un referente necesario en el proceso de gestión de las empresas y su integración en la planificación y desarrollo del trabajo efectuado en los diferentes procesos de la entidad.
-    La implicación del liderazgo* como condición necesaria para el correcto desarrollo de la estrategia en la organización y su enfoque en la entidad de un modo constructivo y como gestor del cambio.


Nota*. La nueva versión de la Norma de Calidad 9001:2015 ya ha situado al liderazgo como punto central de los sistemas de calidad y a avanzado la necesidad de contrastar los requisitos de las partes interesadas así como de aspectos internos y externos a la organización (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades) de cara al planteamiento tanto el propio sistema como de los objetivos y estrategia a diseñar.


La idea central es que la estrategia y el liderazgo se convierten en el centro del sistema de gestión y equilibran los procesos actuales de la empresa con el diseño de su futuro (coherencia vs agilidad) La definición de la estrategia bajo el “patrocinio” del liderazgo ofrece la posibilidad de diseñar y desarrollar los correspondientes procesos y su interacción entre ellos para garantizar su alineamiento y la generación de una ventaja competitiva para la organización.

La Compatibilidad Estratégica busca el modo de que los diferentes procesos que conforman una empresa así como los recursos que los sostienen, sincronicen sus actividades de modo que se genere integración, eficiencia y sinergia, en la dirección marcada por la estrategia que se defina por los líderes de la empresa.


“Establecer metas es el primer paso para hacer visible lo invisible”
Tony Robbins, conferenciante y orador motivacional estadounidense